Capítulo 3. “Una Nueva Oportunidad”

 

 Una nueva oportunidad.

“A mis 13 años y viendo que pasa el tiempo y todo sigue igual me huelo yo que aquí voy a estar hasta los 18… A mi familia la veo poco, intento ilusionarme con que las cosas que me dice mi madre van a pasar, pero cada vez lo veo más lejos… Estoy un poquito harta de escucharla decir cosas como: voy a encontrar trabajo ya, te estoy arreglando el cuarto para que te vengas, voy a ir a llevar los papeles a la junta… y al final todo sigue igual, o peor… 

Veo a algunos compañeros del centro como esperan con ilusión el fin de semana, algunos salen con sus tíos o abuelos y otros con una familia, y yo… yo me quedo aquí súper aburrida… 

Los que salen con estas familias, que se llaman familias colaboradoras, vienen contando el domingo lo que han hecho y los veo muy contentos, se llevan toda la semana con la ilusión de salir con ellos y estar en “una familia normal”, porque aquí ninguno venimos de una familia “normal”…

A veces pienso que estaría guay que yo también pudiera tener una familia colaboradora, pero ¿quién va a querer sacarme a mí…? ¿Quién va a querer complicarse la vida con una adolescente de 13 años…? Creo que ya se me ha pasado el arroz… esto será para los más pequeños pero ¿para mí?. Creo que ya es tarde… Aunque por otro lado digo ¡jope!.Si soy una niña, si todas las niñas de mi edad necesitan a su familia, ¡yo también! ¡No soy ningún bicho raro! Necesito las mismas cosas que el resto de niñas de mi clase, por ejemplo…

¡Yo también me lo merezco! Merezco salir con una familia ¿por qué no…?   

Pues sí, ¡quiero una familia colaboradora!. Que me ayude a llevarlo mejor, que me haga sentir “especial”, qué me demuestren que les importo,  que me merezco sentirme querida, arropada, protegida…

que estén ahí para mí INCONDICIONALMENTE como antes nadie nunca ha estado, ni siquiera mi madre…”

 

¿Sabías que en Andalucía hay más de 2000 niñas y niños viviendo en centros de protección de menores?

-Una “Familia Colaboradora” es una experiencia reparadora para los menores que viven en centros de protección.

-En Sevilla y provincia hay 100 menores que esperan una familia colaboradora. La mayoría son mayores de 12 años.

-Ayudarlos a CRECER EN FAMILIA es un derecho fundamental.

-El primer estudio sobre el impacto de las Familias Colaboradoras destaca que los menores han conseguido crear un vínculo afectivo con ellas y han mejorado sus resultados académicos, su desarrollo físico y emocional además de conocer la dinámica de una familia normalizada y ganar muchas experiencias positivas. (Estudio de la Universidad de Sevilla financiado por Crecer con Futuro).

Crecer con Futuro gestiona el programa de Familias Colaboradoras en Sevilla colaborando con el Servicio de Protección de Menores.

SENSIBILIZA, ASESORA, ACOMPAÑA Y FORMA a las Familias Colaboradoras.

Ir al Capítulo 2: “No estoy aquí por mi culpa”

Ir a: Capítulo 1. “Cuestión de Suerte”

#CrecerconFuturo   #SalvandoEstrellas  #FamiliasColaboradoras

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